He trabajado con algunas de las marcas más exigentes del mundo — Cheesecake Factory, Arizona University, Coca-Cola USA y Danone. No hago campañas genéricas. Construyo sistemas de adquisición que convierten inversión en clientes reales.
Mi enfoque es brutal: cada peso que inviertas debe devolverte 3, 4 o 5 pesos en clientes que realmente quieren lo que vendes.